Lady Gaga y Bradley Cooper llegan y sorprenden en Nace una Estrella

Tras una serie de retrasos llega a la pantalla grande el clásico hollywoodense que ha sido filmado y llevado al cine en varias ocasiones. “Ha Nacido Una Estrella” (2018) vuelve ahora con el talento de Bradley Cooper y Lady Gaga como principal atractivo.

No cabe duda que Bradley Cooper, con el permiso de otros actores talentosos que nos ha dado el cine en los últimos años, es el niño prodigio durante la presente década. No por nada ha sido nominado en 4 ocasiones (y de forma consecutiva) por su trabajo en películas como American Sniper, American Hustle Silver Linings Playbook.

El trabajar con directores como Clint Eastwood (quien originalmente iba a dirigir esta película) o David O’Russell le ha dado tablas en el oficio y se nota en pantalla.

En “Ha Nacido una Estrella” ya nos sabemos la historia y no precisamente porque haya sido contada anteriormente y se trate de un remake sino por el viaje entre dos protagonistas, uno en ascenso y otro en picada. Sin embargo Cooper, quien además co-escribe el guión, aprovecha todos los elementos que tiene a su disposición para entregarnos una versión que encaja perfectamente en nuestros tiempos (la comunidad LGBT o el uso de redes sociales) y que demuestra que esta historia de amor sigue y seguirá vigente.

Además de dirigir y escribir, Cooper además protagoniza su propia cinta y es quizás donde encuentra el elementos más fuerte: las actuaciones. Su “Jack” es un personaje con monstruos internos que lo llevarán a la total destrucción y Bradley se compromete en mostrarnos un ser humano con virtudes y defectos. Desde el aprender a cantar, tocar e inclusive cambiar su voz, se involucra totalmente con el personaje y sin duda si hay una estrella aquí, es él.

En contraparte tenemos el trabajo de Lady Gaga. La cantante se deshace de todas sus excentricidades para entregarnos a una “Ally” que en un principio es temerosa y que va haciéndose cada vez más y más grande. Pasando por momentos de inseguridad y tristeza también. Si bien hay lapsos donde la película le otorga a Gaga momentos en su zona de confort, sería injusto no decir que hace un trabajo impresionante no sólo vocalmente hablando. También se vislumbra un buen futuro para ella. Gaga y Cooper tienen química en pantalla, son encantadores y generan fácilmente empatía con el espectador.

Sin embargo y a pesar del enorme talento de sus protagonistas o de una fotografía que enaltece momentos y personajes (por el tremendo Matthew Libatique) también son evidentes algunas inconsistencias en la película. La primera de ellas es el montaje que afecta drásticamente la narrativa.

La cinta bien podría dividirse en dos; la primera un cuento de hadas que nos introduce (quizás de forma muy fugaz) a sus protagonistas y la segunda la lucha entre dos personajes que también tienen sus diferencias y conflictos. El ritmo decae pero nunca se convierte en una película aburrida. Cooper abusa de las elipsis para contar a su conveniencia la historia.

Además, si bien ambos protagonizan auténticos duelos actorales, la balanza se inclina un poco más al personaje de Jack (Cooper) que al de Ally (Gaga) lo que permite que el primero brille mucho más que su compañera.

A pesar de los errores que pudiera tener la película, no cabe duda que Bradley Cooper es un talento que va en ascenso y que “Ha Nacido una Estrella” se convertirá (quizás, sólo el tiempo lo dirá) en un clásico para las nuevas generaciones.

Punto y aparte la espectacular banda sonora que explota totalmente en talento de Lady Gaga y que nos entrega una de las escenas finales más emotivas que nos ha relegado el cine este año.